El corazón y su funcionamiento normal interesan a muchas personas que cuidan su alimentación. Los ácidos grasos omega-3 — en particular el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico) de fuentes marinas — se encuentran entre los nutrientes más intensamente investigados en la ciencia de la nutrición. En este artículo explicamos qué dice la declaración de propiedades saludables autorizada por la EFSA sobre la función cardíaca normal y qué informan algunos estudios concretos — con objetividad, sin promesas de curación ni de protección. Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento médico.
Resumen — Lo más importante
- La única declaración EFSA autorizada relativa al corazón dice: «El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón» — a partir de 250 mg de EPA+DHA al día (Reglamento UE n.º 432/2012).
- El estudio REDUCE-IT (8.179 pacientes, 4,9 años) investigó un medicamento de EPA altamente purificado, con receta, en dosis de 4 g/día — un contexto farmacológico que no puede trasladarse a los complementos alimenticios.
- Un metaanálisis con 127.477 participantes (Hu et al., 2019) observó una relación dosis-respuesta en los datos de los estudios analizados; la solidez y la transferibilidad de los estudios individuales son objeto de debate científico.
- Los mecanismos fisiológicos del EPA y el DHA que se discuten incluyen efectos sobre los niveles de triglicéridos, los mediadores de la inflamación, la presión arterial y la estabilidad eléctrica del corazón — son objeto de investigación, no una prueba de eficacia autorizada.
- «Función cardíaca normal» en el sentido de la declaración EFSA significa mantener una función fisiológicamente normal — no la prevención ni el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
La declaración EFSA: función cardíaca normal
Tras una revisión exhaustiva de la evidencia, la EFSA evaluó la siguiente declaración de propiedades saludables para los ácidos grasos omega-3, autorizada en la UE: el EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón. Esta declaración se aplica a partir de una ingesta mínima de 250 mg de EPA+DHA al día. Esto equivale aproximadamente a lo que contiene una ración de pescado azul (por ejemplo, salmón o caballa, 100–150 g).
Declaración EFSA: función cardíaca
Según la EFSA, el EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón. Ingesta mínima autorizada: 250 mg de EPA+DHA al día. Los alimentos o complementos alimenticios pueden llevar esta declaración si aportan al menos 250 mg de EPA+DHA por ración diaria. (Reglamento UE n.º 432/2012)
Es importante entenderlo: una declaración de propiedades saludables describe una función fisiológica normal — no es una indicación terapéutica. «Función cardíaca normal» significa que debe haber suficiente EPA y DHA para que el corazón pueda realizar sus tareas normales. Quienes comen poco pescado pueden cubrir sus necesidades con preparados de aceite de pescado o de algas de alta calidad.
El estudio REDUCE-IT: un contexto farmacológico
Contexto importante: REDUCE-IT no estudió un complemento alimenticio de venta libre, sino un medicamento con receta (icosapento de etilo, nombre comercial Vascepa) en dosis altas en pacientes de alto riesgo seleccionados. Los resultados que se presentan a continuación son divulgación científica y no constituyen una afirmación de que un complemento alimenticio de omega-3 prevenga o trate enfermedades ni de que disminuya tu riesgo personal de enfermar.
Pocos estudios de omega-3 han recibido tanta atención en los últimos años como el ensayo REDUCE-IT (Reduction of Cardiovascular Events with Icosapent Ethyl–Intervention Trial). Este ensayo doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo se publicó en 2019 en el New England Journal of Medicine.
Diseño del estudio y participantes
En REDUCE-IT se estudiaron 8.179 pacientes durante un período mediano de 4,9 años. Criterios de inclusión: todos los participantes tenían niveles elevados de triglicéridos (135–499 mg/dL) a pesar de la terapia con estatinas y, además, una enfermedad cardiovascular establecida o al menos un factor de riesgo adicional (por ejemplo, diabetes mellitus más al menos otro factor de riesgo). La mitad de los pacientes recibió 4 g diarios de icosapento de etilo (éster etílico de EPA altamente purificado) y la otra mitad un placebo (aceite mineral).
Resultados: reducción del 25 % en los criterios de valoración cardiovasculares
El resultado fue notable: el grupo de tratamiento mostró una reducción del 25 % en el criterio de valoración primario (criterio cardiovascular combinado) frente a placebo (hazard ratio 0,75; IC 95 % 0,68–0,83; p < 0,001). El criterio de valoración primario incluía infarto de miocardio no mortal, ictus no mortal, muerte cardiovascular, revascularización coronaria y angina inestable.
Otros resultados importantes de REDUCE-IT:
- Muerte cardiovascular: bajó del 5,2 % (placebo) al 4,3 % (EPA)
- Infarto de miocardio no mortal: reducido significativamente (HR 0,69)
- Ictus: también reducido significativamente (HR 0,72)
- Revascularización coronaria: HR 0,65
REDUCE-IT: criterios de valoración cardiovasculares con icosapento de etilo (4 g/día de EPA)
Ensayo doble ciego y aleatorizado con 8.179 pacientes durante 4,9 años. La administración de 4 g/día de EPA puro mostró una reducción del 25 % en los criterios de valoración cardiovasculares primarios (HR 0,75; IC 95 % 0,68–0,83; p < 0,001). La muerte cardiovascular bajó del 5,2 % al 4,3 %. NNT (número necesario a tratar) durante 4,9 años: 21 pacientes.
REDUCE-IT ha desencadenado un debate importante: una parte de la comunidad científica discute si el placebo de aceite mineral del grupo de control pudo tener efectos negativos y, con ello, ampliar artificialmente la diferencia entre los grupos. Esta cuestión no está resuelta de forma definitiva.
Aun así, la FDA aprobó el icosapento de etilo (Vascepa) como el primer preparado de omega-3 para la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares, sobre la base de REDUCE-IT.
Metaanálisis con 127.477 participantes: relación dosis-respuesta
Frente a la población de alto riesgo estudiada en REDUCE-IT, un metaanálisis a gran escala de Hu et al. (JAHA 2019) ofrece una imagen más amplia. Los autores — Yu Hu, Frank B. Hu y JoAnn E. Manson, de la Harvard T.H. Chan School of Public Health — analizaron 13 ensayos controlados aleatorizados con un total de 127.477 participantes.
Resultado central: relación dosis-respuesta
El metaanálisis mostró que la suplementación con omega-3 marino redujo significativamente el riesgo de varios criterios de valoración cardiovasculares:
- Infarto de miocardio: reducción significativa del riesgo observada
- Muerte coronaria: reducida significativamente
- Eventos totales de ECV: reducidos significativamente
- Ictus: sin significación estadística en el grupo total
Especialmente relevante: el análisis mostró una relación dosis-respuesta — las dosis más altas de omega-3 se asociaron con una mayor reducción del riesgo. Un aumento de la dosis de omega-3 de 1 g/día se asoció con una reducción significativa del riesgo de infarto de miocardio.
Riesgo cardiovascular: 13 ensayos aleatorizados con 127.477 participantes
La suplementación con omega-3 marino redujo significativamente el riesgo de infarto de miocardio (RR 0,92; IC 95 % 0,86–0,98), de muerte coronaria (RR 0,92; IC 95 % 0,86–0,98) y de eventos totales de ECV. Se observó una relación dosis-respuesta: las dosis más altas de omega-3 mostraron una mayor reducción del riesgo. Por cada gramo diario adicional de omega-3: riesgo de infarto de miocardio significativamente reducido.
Contexto: la evidencia sobre los ácidos grasos omega-3 marinos y los criterios de valoración cardiovasculares no es uniforme. Algunos grandes ensayos aleatorizados no encontraron ninguna ventaja significativa, mientras que metaanálisis como el descrito aquí sí informaron de efectos. Estos resultados valen para las poblaciones y dosis estudiadas en cada caso y no permiten concluir de forma general que un complemento alimenticio disminuya tu riesgo cardiovascular personal. La única declaración de salud autorizada relativa al corazón sigue siendo la declaración EFSA sobre la función cardíaca normal.
Mecanismos: ¿cómo actúa el omega-3 sobre el sistema cardiovascular?
Los efectos cardiovasculares del EPA y el DHA se atribuyen a diversos mecanismos investigados en numerosos estudios experimentales y clínicos:
Efecto reductor de triglicéridos
El EPA y el DHA inhiben la síntesis hepática de VLDL y aumentan la beta-oxidación de los ácidos grasos en el hígado. Con dosis a partir de 2 g/día de EPA+DHA, los estudios observan reducciones significativas de los triglicéridos. Con 4 g/día, los estudios muestran reducciones superiores al 30 % (más información en el artículo Reducir triglicéridos con omega-3).
Modulación de la inflamación
El EPA y el DHA sirven como precursores de mediadores lipídicos antiinflamatorios (resolvinas, protectinas, maresinas). Además, desplazan al ácido araquidónico (AA) de las membranas celulares, lo que reduce la formación de prostaglandinas y leucotrienos proinflamatorios. La inflamación crónica se considera un factor clave en la formación y progresión de las placas ateroscleróticas.
Efectos sobre la presión arterial
Las investigaciones describen efectos vasodilatadores del EPA y el DHA y una posible influencia sobre la función endotelial. Para la presión arterial existe una declaración EFSA independiente («El EPA y el DHA contribuyen a mantener la tensión arterial normal»), vinculada a una ingesta mucho mayor, de 3.000 mg de EPA+DHA al día, y que se refiere al mantenimiento de una presión arterial normal — no al tratamiento de la hipertensión (más información en el artículo Omega-3 y presión arterial normal).
Influencia sobre la estabilidad eléctrica del corazón
En estudios experimentales se describe que el EPA y el DHA pueden influir en los canales iónicos cardíacos (en particular los canales de sodio). En la literatura especializada, este mecanismo se discute como uno de varios posibles enfoques para explicar observaciones del estudio farmacológico REDUCE-IT. Se trata de hipótesis de investigación, no de una prueba de eficacia autorizada.
Efectos sobre las plaquetas y el riesgo trombótico
El EPA y el DHA pueden modular la agregación plaquetaria y reducir la formación de tromboxanos trombogénicos (tromboxano A2), mientras favorecen la formación de prostaciclina (vasodilatadora, antiagregante). En teoría, esto puede influir en el riesgo de eventos trombóticos.
Visión general: ingestas de omega-3, declaraciones EFSA y contexto de los estudios
| Ingesta EPA+DHA/día | Estado EFSA | Resultados en estudios | Nota |
|---|---|---|---|
| 250 mg | Declaración saludable | Función cardíaca normal | Valor mínimo autorizado por la EFSA |
| 500–1.000 mg | Sin declaración propia | Recomendación general de ingesta | Recomendación para la población general (DGE, AHA) |
| 2.000 mg | Declaración saludable | Niveles normales de triglicéridos (declaración EFSA independiente) | Declaración EFSA triglicéridos a partir de 2.000 mg |
| 3.000 mg | Declaración saludable | Presión arterial normal (declaración EFSA independiente) | Declaración EFSA presión arterial a partir de 3.000 mg |
| 4.000 mg (EPA) | Medicamento | Medicamento de EPA con receta (REDUCE-IT); no es un complemento alimenticio | Solo bajo supervisión médica en pacientes de alto riesgo |
¿Para quién es relevante un buen aporte de omega-3?
Si una ingesta adicional tiene sentido depende de tu situación individual y, si ya existe una enfermedad, es una decisión que corresponde al médico. Los siguientes puntos resumen en qué contextos se investiga especialmente el omega-3:
Personas que vigilan sus niveles de lípidos en sangre
Para el mantenimiento de niveles normales de triglicéridos existe una declaración EFSA independiente, vinculada a una ingesta de 2.000 mg de EPA+DHA al día. Encontrarás más detalles en el artículo Triglicéridos y omega-3. Si ya existe un trastorno del metabolismo de los lípidos, el médico decide el enfoque adecuado.
Personas bajo atención médica
Los estudios de intervención como REDUCE-IT se realizaron específicamente en grupos seleccionados de pacientes con un medicamento en dosis altas. Estos resultados corresponden al ámbito médico-terapéutico y no pueden trasladarse a los complementos alimenticios de venta libre ni a la población general. Sobre las medidas ante un riesgo cardiovascular existente decide exclusivamente el médico o la médica que te trata.
Personas que comen poco pescado
El índice omega-3 (proporción de EPA+DHA en los ácidos grasos de los eritrocitos) se utiliza en la investigación como biomarcador del aporte a largo plazo. Las personas que comen poco pescado suelen tener valores bajos y pueden complementar su ingesta con pescado azul o preparados para contribuir a un aporte normal. También las personas activas suelen prestar atención a un buen estado de omega-3; el EPA y el DHA se investigan en este contexto, por ejemplo, en relación con la recuperación después del entrenamiento.
Qué dicen las guías de nutrición sobre la ingesta
Las sociedades de nutrición ofrecen orientación sobre la ingesta general. La American Heart Association (AHA) recomienda a la población general tomar pescado azul unas dos veces por semana. Los medicamentos de omega-3 en dosis altas y con receta, en cambio, están reservados a indicaciones médicas y los prescribe el médico. La EFSA indica 250 mg de EPA+DHA al día como ingesta adecuada para adultos (EFSA Journal 2010;8(3):1461); la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) recomienda pescado una o dos veces por semana (DGE 2024).
Aceite de pescado vs. aceite de algas: ¿importa la fuente?
Tanto el aceite de pescado como el aceite de algas aportan EPA y DHA. El pescado contiene estos ácidos grasos porque se alimenta de algas y pequeños organismos marinos — el aceite de algas es, por tanto, la fuente directa y vegana.
Para el aporte, la biodisponibilidad es importante: el omega-3 en forma de triglicéridos (forma TG, habitual en el aceite de pescado y de algas de alta calidad) tiende a mostrar en los estudios una mejor biodisponibilidad que la forma de éster etílico. REDUCE-IT utilizó icosapento de etilo en forma de éster etílico — aun así, los resultados fueron claros. Para una valoración detallada, te recomendamos nuestro artículo sobre la calidad del omega-3.
Consejos prácticos para una absorción óptima
Para que tu cuerpo absorba bien el EPA y el DHA, hay algunas indicaciones prácticas:
Tómalo con una comida que contenga grasa
La biodisponibilidad del omega-3 aumenta claramente cuando se toma junto con una comida con contenido natural de grasa. Los estudios muestran una absorción entre un 50 y un 70 % mayor que cuando se toma en ayunas.
Presta atención a la protección frente a la oxidación
Los preparados de omega-3 rancios aportan ácidos grasos oxidados, que pueden ser contraproducentes. Un olor fresco y neutro y la presencia de tocoferoles (vitamina E) como antioxidante son indicadores de calidad. Una breve prueba de olor abriendo la cápsula puede ayudar.
La regularidad es decisiva
En los estudios, un estado de omega-3 estable solo se alcanza con una ingesta continua durante meses; una toma esporádica apenas modifica de forma medible el índice omega-3. Cuánto omega-3 al día tiene sentido lo explica en detalle nuestro artículo sobre la dosis diaria de omega-3.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la declaración EFSA sobre 250 mg de EPA+DHA al día?
La declaración de propiedades saludables «El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón» está autorizada a partir de una ingesta de 250 mg de EPA+DHA al día (Reglamento UE n.º 432/2012). Esta declaración describe el mantenimiento de una función fisiológica normal y no es una afirmación sobre la prevención o el tratamiento de enfermedades. Los ensayos de intervención clínica como REDUCE-IT utilizaron cantidades mucho mayores de EPA de prescripción en dosis altas (hasta 4 g/día) y no pueden trasladarse a los complementos alimenticios. Lo mejor es que consultes con tu médico las dudas sobre tu ingesta individual.
¿Es el omega-3 un sustituto de los medicamentos para reducir el colesterol?
No. Los ácidos grasos omega-3 no tienen un efecto relevante sobre el colesterol LDL y no sustituyen a las estatinas ni a otros fármacos hipolipemiantes. Complementan la terapia farmacológica, como en REDUCE-IT, donde todos los participantes ya tomaban estatinas. Cualquier cambio en la medicación en curso solo puede realizarse en consulta con el médico.
¿Qué dosis de omega-3 se utilizó en REDUCE-IT?
En REDUCE-IT se utilizó EPA puro (icosapento de etilo) a una dosis de 4 g al día, dividida en dos dosis de 2 g por la mañana y por la noche. Se trataba de EPA altamente purificado sin DHA, en forma de éster etílico. Esta dosis es considerablemente más alta que la suplementación habitual en el día a día y solo debe tomarse bajo supervisión médica.
¿Se aplica REDUCE-IT también a personas sin enfermedad cardíaca?
Solo participaron pacientes de alto riesgo en REDUCE-IT: ECV establecida o diabetes con otros factores de riesgo, además de triglicéridos elevados a pesar de las estatinas. Los resultados no pueden extrapolarse sin más a la población general. Para la prevención primaria en personas por lo demás sanas, la EFSA remite a la declaración básica a partir de 250 mg de EPA+DHA al día, que contribuye al funcionamiento normal del corazón.
¿Existe una prueba de omega-3 para conocer el propio estado?
Sí. El denominado índice omega-3 mide la proporción de EPA+DHA en los glóbulos rojos (membranas de eritrocitos) y se utiliza en la investigación como biomarcador a largo plazo. En estudios observacionales, los valores por debajo del 4 % se clasifican como bajos y los superiores al 8 % como altos; un índice así es un valor medido y no un diagnóstico. Varios proveedores ofrecen kits de prueba en casa (por ejemplo, OmegaQuant, Zinzino); en nuestra página de test encontrarás una comparativa de las pruebas del índice omega-3. Tu médico también puede solicitar la prueba en laboratorio e interpretar los valores.
Nota importante sobre el tiempo de sangrado
Los preparados de omega-3 en dosis altas (a partir de unos 3 g/día) pueden prolongar el tiempo de sangrado. Si tomas anticoagulantes (acenocumarol, anticoagulantes orales directos) o tienes prevista una operación, informa sin falta a tu médico. Según la EFSA, ingestas de hasta unos 5 g de EPA+DHA al día son seguras para los adultos (EFSA Journal 2012;10(7):2815); el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) aconseja no superar 1,5 g al día de todas las fuentes (FAQ del BfR, a 30.04.2026). Cantidades mayores, solo tras consultar con tu médico.
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Aviso médico
Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos. La única declaración de salud autorizada para el omega-3 en relación con el corazón es la declaración EFSA «El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón» (a partir de 250 mg de EPA+DHA al día). Los estudios mencionados sirven para la contextualización científica; no constituyen una afirmación de que los complementos alimenticios de omega-3 prevengan, traten o curen enfermedades cardiovasculares ni de que disminuyan el riesgo personal de enfermar. Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta equilibrada ni un estilo de vida saludable. Las personas con enfermedades cardiovasculares o con un plan de medicación deben consultar cualquier suplementación con su médico de antemano y no modificar por su cuenta la medicación en curso.